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Publicado por Alejandra Zarate en 3 agosto, 2018
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Respecto a la Vivienda

No debemos olvidar que un hogar es algo más que una vivienda, por esa razón debemos prestar mucha atención a estos puntos:

1. Qué tipo de vivienda nos gusta

Lo primero que tenemos que tener claro es el tipo de vivienda que queremos tener, acorde a nuestros gustos y necesidades presentes y futuras. No podemos olvidar que una vivienda es una inversión a largo plazo y por lo tanto, debemos pensar muy bien qué queremos antes de tomar una decisión que difícilmente tendrá marcha atrás.

2. Características

Normalmente quien decide comprar una vivienda, ha visitado una infinidad de viviendas o departamentos antes de tomar la decisión final. Siempre que visitemos una vivienda debemos revisar aspectos como la estructura de la vivienda, el estado de las instalaciones de luz, gas y agua.

Además, debemos asegurarnos que las dimensiones de la vivienda y el tipo de reformas que se han realizado son las correctas. Todo esto es especialmente importante en viviendas de segunda mano.

3. Orientación

Este pequeño detalle que en ocasiones pasamos por alto puede tener repercusión en nuestro bolsillo en el largo plazo. Por ejemplo, una vivienda cuyas habitaciones dan todas al exterior dispondrá de una mayor luminosidad y gracias a esto podremos ahorrar en la cuenta de electricidad. Por otro lado, una vivienda que además de exterior sea soleada nos puede permitir ahorrar en calefacción.

4. Dónde queremos vivir

Aunque a priori parezca que esto no tiene importancia lo cierto es que conocer el vecindario de nuestra futura vivienda es imprescindible para saber si la zona se ajusta a nuestro ritmo de vida o necesidades.

Cuestiones como las comunicaciones en transporte, la proximidad de comercios o servicios básicos como centros de salud, colegios o zonas verdes entre otros aspectos deben tenerse en cuenta.

5. Conocer si quién dice ser dueño, lo es realmente.

Para ello basta con acudir al Servicio de Impuestos Internos y solicitar un documento que nos permita conocer la titularidad, superficie y posibles cargas o problemas judiciales sobre la vivienda cuando es de segunda mano. También, si la vivienda es de segunda mano no está de más comprobar que el propietario está al día en el pago de las contribuciones.

6. Gastos comunitarios

En algunas ocasiones el precio de una vivienda puede parecernos bajo pero la sorpresa llega con el gasto mensual de los gastos comunes y cuyo importe es muy superior a lo esperado.

¿Dispongo de trabajo estable y ahorros para afrontar los gastos de la vivienda?

Respecto a nuestra situación Económica y Laboral

Aunque parece algo obvio no viene mal recordar que es importante reflexionar cuál es nuestra situación personal a nivel económico antes de lanzarnos a la aventura de comprar una vivienda.

1. Valoración

En este sentido lo más importante es valorar posibles escenarios futuros, especialmente aquellos vinculados con la estabilidad laboral.

2. Disponer de ahorros

Al menos con los suficientes  para afrontar los gastos que puede generar comprar una vivienda y que no son financiados por las entidades bancarias. Nos estamos refiriendo a los gastos de impuestos, notaría y formalización de escrituras.

Respecto al precio, pago y gastos de la vivienda

Este tipo de cuestiones quizás sean las más críticas y las que más quebraderos de cabeza nos provoquen. Por esa razón también es importante contar con profesionales que nos proporcionen un buen asesoramiento para evitar problemas.

1. Estudiar y valorar el precio

Para ello lo más importante es conocer el precio medio del suelo de la zona en la que queremos comprar y comparar con otros inmuebles de similares características.

2. Formas de pago

En ese sentido existen varias vías como el pago al contado o el préstamo hipotecario. Esta última es la forma de pago más habitual. A la hora de acudir al banco a pedir una hipoteca, la entidad tiene muy en cuenta el valor de tasación, la capacidad de endeudamiento, los avales y la estabilidad laboral.

Es muy importante que, antes de conocer la decisión de concesión de la hipoteca por parte del banco, no paguemos ninguna señal o fianza por la vivienda. En caso de no conseguir el crédito para pagar la vivienda, el propietario o constructora están en su derecho de quedarse con el dinero.

3. Tipo de vendedor

El proceso de compra puede ser diferente según el tipo de vendedor. No es lo mismo comprar una vivienda a un particular que a una agencia inmobiliaria, una promotora, una constructora o un banco. Por ejemplo, en el caso de los particulares tenemos la ventaja de poder negociar más el precio y no pagar comisiones;  sin embargo tenemos la desventaja de no tener la asesoría profesional a la hora de enfrentar contratiempos o la asistencia al momento de realizar trámites notariales o legales….asuntos de real interés si consideras que la compra de un inmueble es probablemente la mayor inversión de tu vida.

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