Sus resultados de búsqueda
Publicado por Alejandra Zarate en 9 agosto, 2018
| 0
Cuando queremos poner a la venta un inmueble suelen surgir dudas sobre el precio de mercado, el precio máximo que podemos pedir, etc.Más todavía después de años inciertos de consecutivas crisis económicas y caídas en la inversión inmobiliaria, que a la postre dio como resultado que algunas zonas sufrieran fluctuaciones exageradas en los precios.

El precio de cada inmueble dependerá de las características de éste, de su superficie, de su emplazamiento, estado de conservación y de los precios de mercado.

En este artículo tratamos de resumir algunos puntos clave para fijar el precio de una vivienda para venderla:

1- Precio de mercado:

Antes de fijar un precio, es importante prestar atención al comportamiento del mercado, ser consecuentes y realistas.

En épocas de bonanza y de burbuja inmobiliaria cualquier vivienda, por pequeña que sea, se vende por encima de su valor real. Pero en circunstancias menos favorables, hay que analizar las cifras que se barajan en nuestra ciudad, en nuestra zona y, en general, en el conjunto del país, atendiendo a la coyuntura económica.

Organismos como el INE ofrecen datos mensuales que pueden servirnos como referencia. También es importante prestar atención a la asesoría de profesionales inmobiliarios que serán capaces de realizar evaluaciones de mercado adecuadas y ajustadas, siguiendo indicadores precisos para determinar el valor

2- Inmuebles similares:

Si, aún teniendo en cuenta el precio de mercado, andamos algo despistados en el momento de colocar un precio de venta a nuestra casa, una buena opción es siempre compararla con otras similares que se encuentren a la venta.

Ver cuánto cuestan viviendas en la misma zona, de las mismas dimensiones, con semejante estado de conservación… puede ser una buena guía.

3- Zona y ubicación de la vivienda:

La zona y ubicación de la vivienda es un factor que nos puede ayudar a valorizar el departamento o casa que queremos vender.

Por eso, vale la pena prestarle atención.

Tener una estación de metro cerca, contar con servicios próximos son elementos que pueden hacer subir un poco la cifra de venta, tal y como lo hacen unas buenas vistas (al mar, a la playa, a un sitio atractivo…)

Si estamos en una zona alejada o en las afueras, podemos aprovechar la ubicación y ofrecer el inmueble como una buena oportunidad para familias con niños pequeños que quieren parques, tranquilidad, huir del bullicio.

4- Estado de conservación:

El estado de conservación también es fundamental para fijar el precio.

Si nuestra vivienda es antigua, pero ha sido reformada, lo podremos vender mucho más caro que si no ha sufrido ninguna mejora.

Por eso, aunque no hayamos hecho grandes inversiones podemos realizar algunos arreglos menores que mejoren su aspecto antes de ofrecerlo en venta. Arreglar puertas y ventanas, una buena limpieza general, actualizar algún elemento decorativo son pequeños gestos que pueden valorizar la vivienda

Deje un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.