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Publicado por Alejandra Zarate en 20 mayo, 2018
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Las casas autosuficientes son viviendas capaces de autoabastecerse. Y de ser independientes en cuanto a los suministros energéticos que utilizan. Esto incluye desde la capacidad de generar su propia energía hasta la posibilidad de aprovechar el agua de lluvia para reutilizarla.

Además, existen otro tipo de casas con un reducido consumo energético: las viviendas pasivas. Su gasto de energía es prácticamente nulo.

En este caso, hay que diferenciar que la clave de estos edificios es restringir el consumo de energía a través de una construcción eficiente, independientemente del tipo de suministro al que esté conectada la casa.

 

Claves en las que se basan las casas autosuficientes

Según los expertos (y las personas que ya disfrutan de un hogar con estas características), existen algunas claves en las que se basan las casas autosuficientes.

Calidad del aislamiento

Es un factor importantísimo a la hora de mantener la temperatura de la vivienda. Por ejemplo, puedes instalar contraventas, postigos, persianas o ventanas de termopanel. El espesor ideal pasa de 25mm a 50mm para reducir hasta en un 80% la pérdida de calor.

Orientación y temperatura

La clave es que la cara principal de la vivienda esté orientada al norte para que se puedan aprovechar las máximas horas de sol. En las habitaciones que dan al sur, se propone poner ventanas con aislación térmica por las que se puedan diminuir la pérdida de temperatura en invierno.

Placas solares

Esta es la instalación más frecuente cuando hablamos de autoconsumo en energía. Las placas fotovoltaicas permiten obtener electricidad a través de la radiación del sol. Y esta puede ser utilizada para surtir al sistema eléctrico de la casa (enchufes), obtener agua caliente sanitaria e incluso calefacción.

Energía mini eólica

Otra de las opciones para disfrutar de autoconsumo en la vivienda es la instalación de un pequeño aerogenerador. Estos aparatos emulan el funcionamiento de los grandes molinos de viento a pequeña escala. Y pueden ser instalados para convertir la energía eólica en electricidad.

Biomasa y geotermia

La energía de biomasa y la geotermia son opciones perfectas para combinar con los equipamientos de agua caliente sanitaria y la calefacción, así como el sistema de refrigeración en verano. La biomasa permite obtener energía calorífica gracias a combustibles como el pellet o los huesos de aceituna. Por su parte, la geotermia es una energía 100% limpia, ya que utiliza el calor procedente de la tierra o del agua subterránea para alimentar su motor eléctrico. En zonas semi urbanas o directamente rurales podrían llegar a ser una excelente inversión.

Zonas verdes

La importancia de la vegetación se asocia a los múltiples beneficios de su protección. Desde la instalación de invernaderos que transporten calor a la vivienda, hasta el paisajismo a base de árboles de hoja caduca que protejan a la vivienda del calor del sol en verano. Y permitan que llegue hasta el último rayo a la fachada en invierno.

Renovación del aire

Muchas de las casas autosuficientes también cuentan con sistemas de renovación del aire. Su objetivo es mantener limpio el aire dentro de la vivienda y a una temperatura de confort. Esta es una opción realmente interesante en ciudades y entornos más urbanos. Porque evitan que la casa se llene del aire de la calle, que puede contener polen, polvo y residuos de gases contaminantes.

Recuperación del agua

Las casas autosuficientes no limitan su ejercicio al consumo de energía. Sino a todos los suministros posibles.

La reutilización del agua de lluvia es un ejemplo. En este caso, la vivienda debe tener un acumulador de agua o estanque que recoja la máxima cantidad posible de líquido.

La idea es aprovechar las aguas residuales con otros fines como el regadío.

Fuente: El Mercurio

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